¿Qué hay que tener en cuenta antes de adquirir un sofá?

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Los sofás destacan por ser el elemento estrella dentro de cualquier salón, y es que independientemente de su tamaño, si es de piel o tapizado, clásico o moderno, lo cierto es que los sofás son perfectos no solo para esos días de relax, sino también para las reuniones junto a familiares y amigos.

Puntos a tener en cuenta antes de adquirir un sofá

Además, se trata de un mueble fundamental que logra otorgar un efecto de tranquilidad, calidez y estilo dentro del hogar.

Y teniendo en cuenta que dentro del mercado actual existe una enorme variedad de modelos entre los cuales elegir, siempre podremos encontrar una opción totalmente acertada, sin importar las necesidades que se tengan o lo que busquemos.

Seleccionar un sofá nuevo supone una de las decisiones de mayor importancia que debemos tomar al momento de amueblar el salón de nuestros hogares; y es que el mismo tiene que ser especialmente cómodo, además de ajustarse por completo al espacio que tenemos disponible y también al estilo de la decoración para evitar que desentone con ella.

Por eso, a continuación presentamos algunas recomendaciones a tomar en cuenta al elegir un nuevo sofá:

  • Conocer el espacio disponible para determinar las medidas apropiadas que debe tener el nuevo sofá.
  • Saber qué uso se le dará, dado que según el tiempo que pasaremos en él, conviene escoger uno sofá con unas u otras características.
  • Saber el número de personas que lo usarán generalmente, a fin de poder escoger un sofá cuya cantidad de plazas sea la más apropiada.
  • Determinar el material más apropiado, ya que en caso de tener niños o mascotas, por ejemplo, lo mejor es apostar por un sofá creado con materiales sencillos de lavar.

Tipos de sofás

Actualmente existen diversos tipos de sofás en el mercado, algunos de los más destacables son los siguientes:

Sofás rinconeros

  • Son ideales para sacar el máximo provecho a los salones pequeños, ya que proporcionan numerosos asientos y no ocupan mucho espacio, dado que logan ajustarse sin problema a los rincones al adaptarse por completo al ángulo creado entre las paredes.

Sofás modulares

  • Perfectos para pequeños salones y estancias con forma irregular, ya que se encuentran divididos en piezas que es posible colocar según los gustos y necesidades de cada persona, e incluso ponerlos y quitarlos siempre que sea preciso.

Sofá chaise Longue

  • Consiste en sofás largos cuya prolongación permite colocar las piernas y apoyarlas manteniéndolas estiradas por completo. Es posible que sean individuales o como complementos de otros sofá, a modo de asiento auxiliar. Ideal para los salones estrechos y de forma rectangular.

persona trabajando encima de un sofa

  • Otros tipos de sofás bastante conocidos, suelen ser los sofás en L, los sofás cama, tipo Chester o Chesterfield, los ergonómicos y los sofás tipo sillón o de una plaza.

Tipos de materiales para sofás

  • Asimismo, al escoger un nuevo sofá, es preciso que conozcamos los materiales con los que se encuentran fabricados y según el material, podremos encontrar una mayor variedad en cuanto a colores o estampados, e incluso resistencia y durabilidad.
  • En el caso del tapizado, los materiales de los sofás suelen ser no solo la piel natural, la piel sintética (polipiel) o piel combinada, sino también telas confeccionadas a través de hilos naturales o sintéticos.
  • Cabe señalar que los sofás de piel natural suelen ser más caros y también son más difíciles de mantener, razón por la cual podemos conseguir alternativas como lo es, por ejemplo, la “piel combinada”, en los cuales las zonas que tienen contacto con las personas están fabricadas con piel natural y el resto con polipiel, aunque también podemos encontrar sofás de polipiel o piel sintética.
  • Dentro del mercado, los tipos de piel natural más populares suelen ser, por ejemplo, la piel vuelta o Nobuk (bastante delicada al absorber toda clase de mancha e incluso polvo), la pura anilina (con una gran suavidad e igualmente delicada) y también la semi-anilina (igual de delicada, pero pigmentada, con color uniforme y gran resistencia).
  • Cuando de tapizados de tela se trata, podemos encontrarlos tanto en hilo natural como sintético.
  • Su principal ventaja frente a los sofás de piel consiste en que son muy sencillos no solo de combinar, sino también de mantener y lavar, debido a que numerosos materiales textiles para sofás destacan por poder desenfundar, anti manchas, lavables y/o anti-humedad, etc.
  • En el mercado, la propuesta de sofás tapizados con tela suele ser más amplia y tener atractivas ofertas.
  • Normalmente las telas naturales se confeccionan con seda (material realmente ligero, suave y fuerte, al igual que delicada frente a los roces), con lana (la cual es bastante caliente, aunque se apelmaza), con algodón (el más utilizado debido a su frescura, flexibilidad y resistencia ante los roces, pese a que tiende a decolorarse y arrugarse) o con lino (una tela fresca, aunque también suele arrugarse).
  • Por su parte, las telas sintéticas generalmente son duraderas y no suelen perder su color, aunque tienden a arrugarse ligeramente. Entre las principales destacan la lycra, el acrílico, el poliéster, el poliuretano y la poliamida.
  • Asimismo, otro estilo de tapizado suele ser el denominado “Capitoné”, el cual posee botones alrededor de toda la tapicería y algunas arrugas bastante características, aunque normalmente es conocido como sofá “Chester”.

Como podemos ver, es posible encontrar numerosas alternativas de sofás en el mercado actualmente; por lo que al elegir uno nuevo, lo mejor suele ser acudir a tiendas especializadas donde consigamos asesoramiento para poder elegir la opción más acertada.

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